Este es un gran ejemplo de cómo una alimentación basada en comida real junto al poder de las plantas medicinales, mejoran la calidad de vida y ayudan a sanar.
En junio del 2024 los tutores de Cooper me contactaron para coordinar una asesoría nutricional personalizada. Lo notaban con sobrepeso y desde hace meses venía sufriendo episodios de cistitis, le daban medicación y lo estaban alimentado con alimento ultraprocesado "urinary" ya que los análisis de orina y radiografías indicaban que presentaba pequeños urolitos de oxalato de calcio. Sus veterinarios recomendaron la cirugía para extraerlos, pero como clinicamente Cooper estaba bien, estable, estuvieron de acuerdo con los tutores en esperar un poco y evaluar otras alternativas para ayudarlo.
En la primera consulta evalué el caso completo y decidimos en conjunto instaurar una dieta 100% natural cocida. Les arme un plan nutricional personalizado, con ingredientes que tuvieran niveles moderados de calcio y otros minerales, y bajos en oxalatos, y que además lo ayudaran a mejorar su hidratación y con el descenso de peso que necesitaba.
Dos meses después Cooper ya había logrado un peso mucho más óptimo, tenía más energía para jugar y pasear con sus tutores, y seguía super bien clinicamente, sin presentar signos de malestar a nivel urinario. Pero al realizar nuevos exámenes de orina y una ecografía abdominal, los urolitos de oxalato seguían estando presentes, aunque más pequeños que antes.
Fue entonces que además de hacer nuevos ajustes en su dieta, decidí complementar el manejo nutricional con una fórmula de plantas medicinales, que debían ofrecerle a través de una tintura madre.
En agosto del 2025 tuvimos un nuevo control nutricional para ajustar la dieta, y sus tutores me contaron que además de mantener una condición corporal óptima, en los últimos exámenes no habían hallado más urolitos! su vejiga estaba "limpia", los urolitos se habían disuelto.
Gracias a una alimentación natural, completa y equilibrada acorde a sus necesidades individuales, junto al uso de las plantas medicinales, se logró que Cooper mejore su calidad de vida, tenga más energía para jugar y pasear, evite la cirugía para extraer los cálculos urinarios y que encima disfrute de cada plato de comida.
Esto no hubiera podido lograrse sin el compromiso y responsabilidad de los tutores de Cooper, que no dudaron en buscar otras alternativas y siguieron mis indicaciones al pie de la letra.
Testimonio de Karen Rivera, tutora de Cooper: "Quería compartir mi experiencia con la transición alimentaria de Cooper, mi beagle de 4 años, cuando decidimos pasar del balanceado a la comida natural. En nuestro caso, el cambio no empezó por moda ni por tendencia, sino por salud. A Cooper le aparecieron piedras en la vejiga y eso nos preocupó muchísimo. Ahí fue cuando entendimos que teníamos que hacer un cambio en su alimentación para mejorar su calidad de vida. Empezamos mezclando el balanceado con comida natural de forma progresiva, para que su cuerpo se adaptara sin problemas. En ese proceso tomamos la decisión de contratar a María, la nutricionista, para hacerlo de manera responsable y asegurarnos de que estuviera recibiendo todos los nutrientes necesarios. Desde el primer momento, María nos transmitió una pasión enorme por su trabajo. Se nota cuánto ama lo que hace y el compromiso que tiene con cada caso. No solo nos acompañó desde lo profesional, sino también desde lo humano. Sentimos siempre su apoyo y su confianza en nosotros, y eso ayuda muchísimo cuando el proceso se hace difícil o aparecen dudas.
Ella nos empezó a recomendar la fitomedicina como complemento al tratamiento, y con el paso del tiempo vimos resultados increíbles: al cabo de un año, las piedras de calcio desaparecieron.
La transición fue mucho mejor de lo que esperaba en lo digestivo, pero a nivel organización fue difícil al principio. Nos costaba mucho ordenarnos con las compras, las porciones y las preparaciones. De a poco nos fuimos acomodando armando un calendario diario, donde anotábamos el peso de las carnes, las verduras y los complementos que le tocaban cada día. Eso nos ayudó muchísimo a ser constantes.
Cooper bajó de peso durante el proceso, pero siempre de forma controlada. Cada 6 meses tiene sus controles y la doctora le va regulando las cantidades según su necesidad, así que todo está supervisado.Con el tiempo empecé a notar otros beneficios: mejor digestión, heces más firmes, más energía en los paseos y el pelo mucho más brillante. Pero sobre todo, la tranquilidad de saber que está comiendo algo que realmente le hace bien y acompaña su salud urinaria.
Hoy Cooper está completamente alimentado con comida natural, con menús armados especialmente para él. Sin duda fue una decisión que nos dio miedo al principio, pero que volveríamos a tomar una y mil veces por su salud y bienestar.Sin duda recomiendo transitar esta etapa junto al apoyo de María que está en todos los detalles.
Gracias doc por su compromiso y por enseñarnos cada vez más a cuidar a nuestros perrihijos para que su vida sea plena y saludable"
Si a vos también te gustaría transformar la vida de tu compañero, puedo ayudarte a lograrlo a través de mis servicios.